Dicen los abuelos tobas que en noches claras de invierno, pasada un poco la medianoche, se puede observar en el cielo un grupo de estrellas que forman un dibujo se trata de dos niños, dos perritos y un ñandú.
Esta constelación tiene su origen en una vieja historia toba que con el paso del tiempo se ha ido desdibujando y fusionando con historias del folklore europeo, no se trata pues de un mito puro, sino de la fusión de una historia aborigen y otra europea, pero conservando la imagineria propia de las creaciones aborígenes.
"Una familia toba salió a recolectar frutos según su costumbre, pero los dos hijos de la pareja, un niño y una niña, se alejaron de sus padres jugando por el lugar, hasta que los perdieron de vista y no pudieron volver con ellos.
Los dos niños caminaron un largo trecho alimentándose de raíces y frutos, de noche descansaban en la tierra o la niña subía a un árbol para ponerse a salvo de las fieras.
Un día al mediodía estaban descansando cuando la niña le pidió a su hermano que cazara una pequeña paloma que estaba allí cerca, pero al intentar tomarla la paloma habló al niño, le dijo que no la capturasen y que ella los salvaría de un peligro que los amenazaba.
Continuaron el camino y encontraron una vieja que comía personas, la paloma les indicó como engañar a la mujer y hacerla caer al fuego, de esa manera la vieja resultó muerta por los niños.
Entonces los niños cortaron los pechos de la mujer, de uno de ellos nacieron los reptiles, las víboras, los sapos y las tortugas que no existían entonces sobre la tierra, del otro pecho salieron dos perritos, una hembra para la nena y un macho para el varón. Del humo nacieron los mosquitos.
Continuaron su camino y se dieron cuenta que no podían ya volver junto a sus padres. Encontraron entonces a un pavo real que fue capturado por los perritos, poco más adelante encontraron un ñandú y como corría muy ligero no podían alcanzarlo.
Cuando llegó la noche el ñandú levantó vuelo y los dos niños y los perritos volaron tras de él.
Al llegar al cielo se transformaron en una constelación llamada N-QUA-AIC, que puede traducirse como "el Camino"
sábado, 3 de enero de 2009
domingo, 21 de diciembre de 2008
Un libro de UNICEF
Un libro que relata la experiencia del programa “Ieladeinu” (nuestros
niños) creado para proteger a niños y adolescentes que sufren maltratos
y abusos, editado con el apoyo de UNICEF.
“Maltrato infantil – el abordaje innovador del programa Ieladeinu” -
Editorial Lumen Humanitas– Colección minoridad y familia.
Ieladeinu, (nuestros niños) es un programa de la Comunidad Judía
Argentina que tiene como objetivo proteger a niños y adolescentes que viven
en situaciones de maltrato y abuso. UNICEF ha reconocido a Ieladeinu como
una buena práctica en la protección de los derechos de la infancia y este
libro se edita con su apoyo. Esta obra pretende transmitir una experiencia
innovadora y ofrecer algunas respuestas a otras instituciones que tengan
en sus manos la difícil tarea de brindar alternativas para ayudar a familias y
niños que vivan en ambientes violentos. Las preguntas que guían este trabajo son
“¿Cómo podemos ayudar a los niños que fueron victimas de malos tratos?
¿Es posible lograr cambios contundentes en los niños? ¿Se pueden modificar las pautas
de crianza de los padres?
Cada capítulo documenta la experiencia de los profesionales de Ieladeinu y las soluciones que
fueron encontrando para cada caso particular para luego sistematizarlas en un programa que
pueda reproducirse y conceptualizarse, sin perder de vista la singularidad, el valor de cada niño y
los derechos de cada persona. El modelo de Ieladeinu se basa en la ética judía, la psicología y el
enfoque de derechos.
Tanto Ieladeinu como UNICEF cedieron sus ganancias para bajar el precio de tapa con el objetivo
de que esta obra pueda estar al alcance de mayor cantidad de gente.
Ieladeinu fue creado en el año 1999 por el Rabino Tzvi Grunblatt de Jabad Lubavitch Argentina y
un grupo de profesionales como respuesta de la Comunidad al pedido de un juez que llevaba el
caso de un niño judío que estaba siendo apedreado por otros en un Instituto de menores y no
encontraba ninguna otra institución que pudiera hacerse cargo de esa situación protegiendo el
derecho a la identidad de ese niño. Hoy en día, 275 niños y adolescentes son protegidos por
Ieladeinu, que cuenta con 6 hogares, 2 centros de día y un programa de fortalecimiento familiar.
El equipo profesional está conformado por 80 integrantes y también cuenta con el apoyo de
muchos otros voluntarios.
niños) creado para proteger a niños y adolescentes que sufren maltratos
y abusos, editado con el apoyo de UNICEF.
“Maltrato infantil – el abordaje innovador del programa Ieladeinu” -
Editorial Lumen Humanitas– Colección minoridad y familia.
Ieladeinu, (nuestros niños) es un programa de la Comunidad Judía
Argentina que tiene como objetivo proteger a niños y adolescentes que viven
en situaciones de maltrato y abuso. UNICEF ha reconocido a Ieladeinu como
una buena práctica en la protección de los derechos de la infancia y este
libro se edita con su apoyo. Esta obra pretende transmitir una experiencia
innovadora y ofrecer algunas respuestas a otras instituciones que tengan
en sus manos la difícil tarea de brindar alternativas para ayudar a familias y
niños que vivan en ambientes violentos. Las preguntas que guían este trabajo son
“¿Cómo podemos ayudar a los niños que fueron victimas de malos tratos?
¿Es posible lograr cambios contundentes en los niños? ¿Se pueden modificar las pautas
de crianza de los padres?
Cada capítulo documenta la experiencia de los profesionales de Ieladeinu y las soluciones que
fueron encontrando para cada caso particular para luego sistematizarlas en un programa que
pueda reproducirse y conceptualizarse, sin perder de vista la singularidad, el valor de cada niño y
los derechos de cada persona. El modelo de Ieladeinu se basa en la ética judía, la psicología y el
enfoque de derechos.
Tanto Ieladeinu como UNICEF cedieron sus ganancias para bajar el precio de tapa con el objetivo
de que esta obra pueda estar al alcance de mayor cantidad de gente.
Ieladeinu fue creado en el año 1999 por el Rabino Tzvi Grunblatt de Jabad Lubavitch Argentina y
un grupo de profesionales como respuesta de la Comunidad al pedido de un juez que llevaba el
caso de un niño judío que estaba siendo apedreado por otros en un Instituto de menores y no
encontraba ninguna otra institución que pudiera hacerse cargo de esa situación protegiendo el
derecho a la identidad de ese niño. Hoy en día, 275 niños y adolescentes son protegidos por
Ieladeinu, que cuenta con 6 hogares, 2 centros de día y un programa de fortalecimiento familiar.
El equipo profesional está conformado por 80 integrantes y también cuenta con el apoyo de
muchos otros voluntarios.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Fraces discriminatorias de algunas figuras
• Alfonsín Raúl
Ex Presidente de la República Argentina a un manifestante que protestaba:
"A vos no te va tan mal gordito". 1987. Argentina.
• Carlos Menem
En alusión a la gordura de sus oponentes.
"Carrió y Lopez Murphi, se caen por su propio peso". Marzo de 2003. Argentina
• Alzogaray María Julia
Secretaria de Recursos Naturales de la Nación
En referencia a los estudiantes:
"No voy a Bariloche, mientras esté la indiada".
Argentina Clarín 25 de Junio 1998
• Elisa Carrió
En referencia a una denuncia realizada por Hugo Moyano del sindicato de los camioneros:
"Lo dijo él, que es sindicalista, negro y peronista. Pero también lo dijo gente como nosotros."
3 de agosto del 2000 21 hs canal P & E de Capital Federal Argentina
Muchas personas son discriminadas por motivos de raza, sexo, orientación sexual, discapacidad o por padecer enfermedades como el SIDA o trastornos mentales. Para que se produzca la discriminación, por tanto, es necesario ver a la persona discriminada como formando parte de un grupo o colectivo por el que se siente rechazo o desagrado.
La base de la discriminación suele encontrarse casi siempre en los estereotipos, que son creencias, ideas y sentimientos negativos o positivos hacia ciertas personas pertenecientes a un grupo determinado. Cuando se realiza una valoración negativa de un grupo en base al estereotipo, el resultado es el prejuicio. Cuando los prejuicios llevan a una persona a actuar de un modo determinado respecto al grupo o individuo prejuzgado, el resultado es la discriminación (por ejemplo, impedir que alguien de raza negra o gitana entre en un determinado local
Ex Presidente de la República Argentina a un manifestante que protestaba:
"A vos no te va tan mal gordito". 1987. Argentina.
• Carlos Menem
En alusión a la gordura de sus oponentes.
"Carrió y Lopez Murphi, se caen por su propio peso". Marzo de 2003. Argentina
• Alzogaray María Julia
Secretaria de Recursos Naturales de la Nación
En referencia a los estudiantes:
"No voy a Bariloche, mientras esté la indiada".
Argentina Clarín 25 de Junio 1998
• Elisa Carrió
En referencia a una denuncia realizada por Hugo Moyano del sindicato de los camioneros:
"Lo dijo él, que es sindicalista, negro y peronista. Pero también lo dijo gente como nosotros."
3 de agosto del 2000 21 hs canal P & E de Capital Federal Argentina
Muchas personas son discriminadas por motivos de raza, sexo, orientación sexual, discapacidad o por padecer enfermedades como el SIDA o trastornos mentales. Para que se produzca la discriminación, por tanto, es necesario ver a la persona discriminada como formando parte de un grupo o colectivo por el que se siente rechazo o desagrado.
La base de la discriminación suele encontrarse casi siempre en los estereotipos, que son creencias, ideas y sentimientos negativos o positivos hacia ciertas personas pertenecientes a un grupo determinado. Cuando se realiza una valoración negativa de un grupo en base al estereotipo, el resultado es el prejuicio. Cuando los prejuicios llevan a una persona a actuar de un modo determinado respecto al grupo o individuo prejuzgado, el resultado es la discriminación (por ejemplo, impedir que alguien de raza negra o gitana entre en un determinado local
lunes, 17 de noviembre de 2008
Reflexiones ante el bullying....
“Mal social que se masifica rápidamente en todo el mundo. Se trata de una situación de indefensión, una violencia prolongada, que se repite consistentemente. Puede ser un maltrato físico o verbal que proviene de un individuo o de un grupo y está dirigido a una persona que se transforma en víctima al no poder evadirlo. Por ejemplo, golpear a un compañero o compañera, hacerle burlas o bromas pesadas, ignorarle, no hacerle caso o apartarle.”
En las últimas semanas nos hemos visto desagradablemente sorprendidos, por decir lo menos, ante los suicidios y agresiones cuyas víctimas son niños y niñas, específicamente escolares, esto es que el daño se produce en o por en el colegio. Más dramático es cuando los victimarios son sus pares, es decir, niños también ¿cómo imaginarse que un grupo de chiquillos de 5to básico puedan golpear a un compañero hasta mandarlo al hospital? ¿cómo imaginarnos que niñas de 13 años son capaces de disfrutar humillando a una compañera sistemáticamente hasta conducirla al suicidio? ¿Dónde están los adultos cuando estas actitudes surgen en nuestros niños?, ¿los padres?, ¿los profesores?, ¿alguien?...
No puedo evitar mirar hacia atrás y repetirme por enésima vez que cuando yo era chica no pasaban estas cosas, que en mi casa había una estricta disciplina (a mi modo de ver MUY estricta), que los recursos y posibilidades eran menos, y sin embargo nadie se traumaba… De todas maneras, tratando de ser mejores padres educamos a nuestros hijos de manera distinta, y algo de lo que les ofrecemos con esfuerzo y alegría está mal, algo que nosotros no tuvimos o vivimos se les esta entregando a nuestros hijos que los pone en este escenario de violencia, algo que seguramente juramos que esta bien… ¿qué podrá ser?
Pienso que esta violencia capaz de generarse en seres tan pequeños no es genético, ni una enfermedad, es provocada por el ambiente (incluyendo la familia y el colegio), por todo a lo que están expuestos en esta época ya sea en nuestra casa y en su colegio, donde nuestros hijos viven la mayor cantidad de horas al día.
Mis dudas son grandes, ya me tocó vivir la depresión de mi hija Francisca (10 años) este año. Estuvimos un mes llevándola a especialistas, haciéndoles exámenes, buscando algo tangible, físico que con darle remedios podríamos solucionar. Un mes estuvo mi pequeña con dolores fuertes, adelgazando rápidamente, sin ir a clases jamás, sin querer ver a nadie, llorando, inapetente, sombría… Hasta que alguien atinó que su mal no era físico y se le hizo el tratamiento adecuado… Una niña de 10 años con depresión, una niña amada por su familia, querida por sus compañeros y profesores, linda e inteligente, ¿dónde estaba yo y Leonardo cuando esto comenzó?... porque una depresión no es de un día para otro, el cuerpo de Francisca se desplomó para avisarnos de lo que tenía, gracias a Dios…
Mi miedo es grande, ¿y si me pasara lo mismo con el bullying? ¿si mis hijas empezarán a ser victimas o victimarias entre sus compañeros? ¿Nos daremos cuenta a tiempo? ¿o como con la depresión, cuándo el daño hecho ya está hecho?...
Escrito por: MARCELA
En las últimas semanas nos hemos visto desagradablemente sorprendidos, por decir lo menos, ante los suicidios y agresiones cuyas víctimas son niños y niñas, específicamente escolares, esto es que el daño se produce en o por en el colegio. Más dramático es cuando los victimarios son sus pares, es decir, niños también ¿cómo imaginarse que un grupo de chiquillos de 5to básico puedan golpear a un compañero hasta mandarlo al hospital? ¿cómo imaginarnos que niñas de 13 años son capaces de disfrutar humillando a una compañera sistemáticamente hasta conducirla al suicidio? ¿Dónde están los adultos cuando estas actitudes surgen en nuestros niños?, ¿los padres?, ¿los profesores?, ¿alguien?...
No puedo evitar mirar hacia atrás y repetirme por enésima vez que cuando yo era chica no pasaban estas cosas, que en mi casa había una estricta disciplina (a mi modo de ver MUY estricta), que los recursos y posibilidades eran menos, y sin embargo nadie se traumaba… De todas maneras, tratando de ser mejores padres educamos a nuestros hijos de manera distinta, y algo de lo que les ofrecemos con esfuerzo y alegría está mal, algo que nosotros no tuvimos o vivimos se les esta entregando a nuestros hijos que los pone en este escenario de violencia, algo que seguramente juramos que esta bien… ¿qué podrá ser?
Pienso que esta violencia capaz de generarse en seres tan pequeños no es genético, ni una enfermedad, es provocada por el ambiente (incluyendo la familia y el colegio), por todo a lo que están expuestos en esta época ya sea en nuestra casa y en su colegio, donde nuestros hijos viven la mayor cantidad de horas al día.
Mis dudas son grandes, ya me tocó vivir la depresión de mi hija Francisca (10 años) este año. Estuvimos un mes llevándola a especialistas, haciéndoles exámenes, buscando algo tangible, físico que con darle remedios podríamos solucionar. Un mes estuvo mi pequeña con dolores fuertes, adelgazando rápidamente, sin ir a clases jamás, sin querer ver a nadie, llorando, inapetente, sombría… Hasta que alguien atinó que su mal no era físico y se le hizo el tratamiento adecuado… Una niña de 10 años con depresión, una niña amada por su familia, querida por sus compañeros y profesores, linda e inteligente, ¿dónde estaba yo y Leonardo cuando esto comenzó?... porque una depresión no es de un día para otro, el cuerpo de Francisca se desplomó para avisarnos de lo que tenía, gracias a Dios…
Mi miedo es grande, ¿y si me pasara lo mismo con el bullying? ¿si mis hijas empezarán a ser victimas o victimarias entre sus compañeros? ¿Nos daremos cuenta a tiempo? ¿o como con la depresión, cuándo el daño hecho ya está hecho?...
Escrito por: MARCELA
sábado, 15 de noviembre de 2008
Los tres coreanos y otros casos
Víctor Ramos fue titular del Inadi durante tres años y ahora dirige su propia ONG: "SOS Discriminación Internacional". Diariamente recibe muchas denuncias de acoso y discriminación. Recuerda que una de ellas le llamó la atención porque el acosador no fue un alumno, sino un docente.
"En una escuela pública había tres alumnos coreanos. Sus apellidos eran muy difíciles de pronunciar y de escribir. Entonces la maestra no tuvo mejor idea que hacerlos pasar al frente y tocando la cabeza los llamó Chin-Chu-Lin. Los tres coreanitos pasaron a tener un nuevo nombre y a ser el centro de las cargadas del grado", dice Ramos.
Según Ramos, el problema de la discriminación escolar radica en el hecho de que los chicos son crueles porque no tienen la cuota de hipocresía de los adultos, que miden sus palabras. Por eso los casos de acoso escolar son particulares y muy difíciles de tratar.
Y Carolina también lo siente así. Dice que su prima menor, de nacionalidad paraguaya, fue discriminada por el propio sistema escolar. "Tuvo muchas dificultades para terminar la escuela. Y cuando concluyó el magisterio se encontró con que no podía salir a trabajar porque no le otorgaban el certificado de estudios terminados. Todo por ser paraguaya", indica Carolina.
Y Jorge, padre de cinco hijos, afirma que sus chicos fueron excluidos de una escuela en San Clemente del Tuyú por su posición económica. "Mi hija mayor comenzó a ser discriminada en el colegio. Le decían que nosotros no teníamos el nivel económico de los padres que debía tener esa institución. Cuando fui a inscribir a mis hijos para el nuevo año, me dijeron que no los aceptaban. Me avisaron en una carta documento que no matricularían a ninguno de los chicos", se lamenta, y la voz se le quiebra.
La pedagoga Rodríguez asegura que si la discriminación no es tratada a tiempo puede ser el germen de hechos violentos que se multiplican.
"Es un tema que preocupa, porque en la Argentina hubo casos de discriminación que terminaron con chicos que mataron a otros. En España, con adolescentes que se suicidan por ser acosados. Y en Japón, los menores discriminados se ahorcan. En todo esto hay un fenómeno que parece actuar por contagio. Y la única forma de prevenirlo es que las autoridades se comprometan en planes que puedan atenuar este fenómeno", concluye.
"En una escuela pública había tres alumnos coreanos. Sus apellidos eran muy difíciles de pronunciar y de escribir. Entonces la maestra no tuvo mejor idea que hacerlos pasar al frente y tocando la cabeza los llamó Chin-Chu-Lin. Los tres coreanitos pasaron a tener un nuevo nombre y a ser el centro de las cargadas del grado", dice Ramos.
Según Ramos, el problema de la discriminación escolar radica en el hecho de que los chicos son crueles porque no tienen la cuota de hipocresía de los adultos, que miden sus palabras. Por eso los casos de acoso escolar son particulares y muy difíciles de tratar.
Y Carolina también lo siente así. Dice que su prima menor, de nacionalidad paraguaya, fue discriminada por el propio sistema escolar. "Tuvo muchas dificultades para terminar la escuela. Y cuando concluyó el magisterio se encontró con que no podía salir a trabajar porque no le otorgaban el certificado de estudios terminados. Todo por ser paraguaya", indica Carolina.
Y Jorge, padre de cinco hijos, afirma que sus chicos fueron excluidos de una escuela en San Clemente del Tuyú por su posición económica. "Mi hija mayor comenzó a ser discriminada en el colegio. Le decían que nosotros no teníamos el nivel económico de los padres que debía tener esa institución. Cuando fui a inscribir a mis hijos para el nuevo año, me dijeron que no los aceptaban. Me avisaron en una carta documento que no matricularían a ninguno de los chicos", se lamenta, y la voz se le quiebra.
La pedagoga Rodríguez asegura que si la discriminación no es tratada a tiempo puede ser el germen de hechos violentos que se multiplican.
"Es un tema que preocupa, porque en la Argentina hubo casos de discriminación que terminaron con chicos que mataron a otros. En España, con adolescentes que se suicidan por ser acosados. Y en Japón, los menores discriminados se ahorcan. En todo esto hay un fenómeno que parece actuar por contagio. Y la única forma de prevenirlo es que las autoridades se comprometan en planes que puedan atenuar este fenómeno", concluye.
Un fenómeno silencioso ¿Cómo enfrentar la discriminación y las cargadas en la escuela?
Los acosos pueden terminar en tragedias,aquella mañana Javier Romero se levantó con una extraña sensación. Estaba cansado de que lo llamaran “Pantriste”, de que sus compañeros de la escuela lo discriminaran por ser flaco, desgarbado y distraído. “Me voy a hacer respetar”, dijo, y a la salida del colegio sacó una pistola calibre 22 y descargó todo el poder de fuego sobre dos compañeros.
El hecho – ocurrido en agosto de 2000 en la vereda de la Escuela Media N° 9 de Rafael Calzada, con la trágica muerte de Mauricio Salvador, de 16 años – es un caso extremo de un problema silencioso que recorre las aulas de las escuelas públicas y privadas: la discriminación escolar y el acoso a compañeros que son blanco de cargadas.
El fenómeno no es nuevo. Psicólogos y pedagogos consultados por LA NACION coinciden en que la discriminación en el aula ha derivado en tragedias, como el triple crimen en la Escuela Media N° 2 de Carmen de Patagones, en octubre último.
Para evitar los riesgos de situaciones de acoso y discriminación en el colegio, la licenciada Marta Rodríguez, pedagoga y autora del libro “Guerra en las aulas”, elaboró un listado de consejos para los chicos y para los padres.
Así, recomienda a los alumnos confiar en los adultos y contarles sus problemas, entrar y salir del colegio acompañado por un amigo o un familiar y no responder a las provocaciones de sus compañeros. También les sugiere evitar estar solos en puntos "calientes", como pasillos y baños, no tratar de agradar al acosador entregándole plata o golosinas y relatar el problema en una carta a la maestra o a los padres si no se anima a hacerlo personalmente.
"Los chicos no tienen que encerrarse en el problema. Deben tratar de encontrar una salida admitiendo que son víctimas de discriminación", aconseja la especialista argentina. Y añade: "No tienen que preguntarse ¿Por qué a mí?, pues ese interrogante tiene sólo una respuesta; culparse a sí mismo".
"La discriminación escolar no se puede analizar en forma lineal. No hay acosadores y víctima. Estas figuras forman parte de un triángulo móvil, un juego de poderes, donde se sitúan el hostigador, la víctima y el grupo. Todos, y en distintos momentos, pueden ocupar diferentes roles. Así, en el caso de Patagones, Junior, la víctima de las cargadas, terminó siendo el victimario de una masacre", dice a LA NACION la pedagoga Rodríguez, que reside en Barcelona.
El hecho – ocurrido en agosto de 2000 en la vereda de la Escuela Media N° 9 de Rafael Calzada, con la trágica muerte de Mauricio Salvador, de 16 años – es un caso extremo de un problema silencioso que recorre las aulas de las escuelas públicas y privadas: la discriminación escolar y el acoso a compañeros que son blanco de cargadas.
El fenómeno no es nuevo. Psicólogos y pedagogos consultados por LA NACION coinciden en que la discriminación en el aula ha derivado en tragedias, como el triple crimen en la Escuela Media N° 2 de Carmen de Patagones, en octubre último.
Para evitar los riesgos de situaciones de acoso y discriminación en el colegio, la licenciada Marta Rodríguez, pedagoga y autora del libro “Guerra en las aulas”, elaboró un listado de consejos para los chicos y para los padres.
Así, recomienda a los alumnos confiar en los adultos y contarles sus problemas, entrar y salir del colegio acompañado por un amigo o un familiar y no responder a las provocaciones de sus compañeros. También les sugiere evitar estar solos en puntos "calientes", como pasillos y baños, no tratar de agradar al acosador entregándole plata o golosinas y relatar el problema en una carta a la maestra o a los padres si no se anima a hacerlo personalmente.
"Los chicos no tienen que encerrarse en el problema. Deben tratar de encontrar una salida admitiendo que son víctimas de discriminación", aconseja la especialista argentina. Y añade: "No tienen que preguntarse ¿Por qué a mí?, pues ese interrogante tiene sólo una respuesta; culparse a sí mismo".
"La discriminación escolar no se puede analizar en forma lineal. No hay acosadores y víctima. Estas figuras forman parte de un triángulo móvil, un juego de poderes, donde se sitúan el hostigador, la víctima y el grupo. Todos, y en distintos momentos, pueden ocupar diferentes roles. Así, en el caso de Patagones, Junior, la víctima de las cargadas, terminó siendo el victimario de una masacre", dice a LA NACION la pedagoga Rodríguez, que reside en Barcelona.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Carta de un niño reprobado
Ayer la "seño" citó a mi mamá para decirle que en la libreta me ponía : "no alcanzó"-
Mi mamá lloró, se enojó y se peleó con papá. Discutieron sobre quien tenía la culpa y mezclaron muchos problemas. Yo no entendía bien, pero me dolió escuchar la palabra: "fracaso". Mi tío dijo: " a lo mejor no tiene cabeza para estudiar".
Cuando llegó mi abuelo, se dio cuenta del lío y buscó quien era el autor, me invitó a un bar, a pesar del grito de mamá -"no lo defiendas que no se merece pasear."
Mi abuelo, como pasó muchas escuelas, adivina casi todo. Después de pedir su café y una lágrima para mí, comenzó a decir: ¿ sabes quien era Einstein?. Le respondí que "me sonaba". Con su dulce voz me contó que fue el científico más importante del tiempo que pasó y que le iba muy mal en la escuela. Su mamá decía: "No se que vamos a hacer más tarde con Albert; prácticamente no aprende nada". Nombró a otros que la maestra reprobó: Darwin, Churchill y alguien que si reconocí, porque cuando fuimos al museo con la "seño", me encantaron sus cuadros: Carlos Alonso. Mi abuelo aprovechó y riendo agregó: en la escuela le decían que "era malo en dibujo".
Al volver señaló la sombra que me seguía y explicó: “ según la hora del día y la luz que te ilumina ella es de diferente tamaño, no crece con tu cuerpo, pero se achica si te agachas o te acuestas...No dejes que sea a la inversa, ni que te haga sombra la tristeza.”
“Algún día los maestros aprenderán que el aliento hace galopar ideas y la alegría el entusiasmo por aprender como es la vida, por ahora sabelo vos...”
extraído de la página 133 del libro “Infancia y Adolescencia entre necios y sabios” de Mirta Guelman de Javkin, Edit. Homo Sapiens
Mi mamá lloró, se enojó y se peleó con papá. Discutieron sobre quien tenía la culpa y mezclaron muchos problemas. Yo no entendía bien, pero me dolió escuchar la palabra: "fracaso". Mi tío dijo: " a lo mejor no tiene cabeza para estudiar".
Cuando llegó mi abuelo, se dio cuenta del lío y buscó quien era el autor, me invitó a un bar, a pesar del grito de mamá -"no lo defiendas que no se merece pasear."
Mi abuelo, como pasó muchas escuelas, adivina casi todo. Después de pedir su café y una lágrima para mí, comenzó a decir: ¿ sabes quien era Einstein?. Le respondí que "me sonaba". Con su dulce voz me contó que fue el científico más importante del tiempo que pasó y que le iba muy mal en la escuela. Su mamá decía: "No se que vamos a hacer más tarde con Albert; prácticamente no aprende nada". Nombró a otros que la maestra reprobó: Darwin, Churchill y alguien que si reconocí, porque cuando fuimos al museo con la "seño", me encantaron sus cuadros: Carlos Alonso. Mi abuelo aprovechó y riendo agregó: en la escuela le decían que "era malo en dibujo".
Al volver señaló la sombra que me seguía y explicó: “ según la hora del día y la luz que te ilumina ella es de diferente tamaño, no crece con tu cuerpo, pero se achica si te agachas o te acuestas...No dejes que sea a la inversa, ni que te haga sombra la tristeza.”
“Algún día los maestros aprenderán que el aliento hace galopar ideas y la alegría el entusiasmo por aprender como es la vida, por ahora sabelo vos...”
extraído de la página 133 del libro “Infancia y Adolescencia entre necios y sabios” de Mirta Guelman de Javkin, Edit. Homo Sapiens
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
